31 de gener 2006
29 de gener 2006
Històries...
ILAN FERNÁNDEZ, CREADOR Y DISEÑADOR DE LA MARCA ´DE PUTA MADRE´"Mi marca de moda la acuñé en la cárcel"
Tengo 38 años, de los que he pasado ocho en la cárcel. Nací en Medellín (Colombia), crecí en Miami y ahora vivo en Roma. Soy diseñador de moda y empresario. Estoy casado con Elisa Sabatino (campeona mundial de moto acuática) y esperamos un hijo. ¿Política? Al margen. ¿Dios? Existe, pero lo creas tú: ¡actúa, no esperes sentado!
Ilan Fernández ha estado en las dos convocatorias de la feria de moda Bread & Butter con su ropa. Y liándola: le han visto subido a su stand lanzando camisetas a los visitantes. Tiene una mirada cargada de energía, brazos tatuados y una vida extrema de la que ha sabido aprender. "Si yo salí de la cárcel y reconstruí mi vida, ¡cualquiera puede!", afirma. En Roma va tres veces por semana a una cárcel y colabora con un grupo de presos fabricando camisetas con el lema ´De puta madre, made in jail´, que les ayudará a reinsertarse. Es un hombre cargado de mensajes: "Estoy harto de los quejicas, de los que piden: hice una camiseta con la cara de Jesucristo delante y, detrás, la frase ´No me rompas las pelotas´. Si pides y te quejas, ¡vete a un hospital, y verás que tú tienes que callar!".
VÍCTOR-M. AMELA - 25/01/2006
- Menudo nombrecito, el de su marca...
- Ja, ja: De Puta Madre, sí. Aprendí esa expresión en Barcelona, en la cárcel de Quatre Camins: ¡y ahí acuñé mi marca!
- ¿Qué hacía usted en la cárcel?
- La policía me detuvo... Me tiré dos años en espera de juicio... Yo había traficado mucho con cocaína y... Es una larga historia...
- No tengo prisa.
- De niño vivía con mis padres en Miami. Mi padre, judío colombiano, trabajaba como funcionario político en la embajada de Colombia en Estados Unidos...
- Buena posición social, pues...
- Sí. Hasta que, un día, mi padre apareció muerto. Yo tenía 9 años. Fue algo oscuro, nunca supimos bien de qué murió...
- ¿Qué sospecha usted?
- No sé, crecí con ese misterio... Mi madre y yo nos quedamos sin dinero y nos mudamos a un barrio pobre, con delincuencia...
- ¿Vivió allí su adolescencia?
- Sí. Con viajes a Colombia para pasar las vacaciones con familia de allí. Y me di cuenta de lo cara que se pagaba la cocaína en mi barrio para lo barata que era en Colombia...
- ¿Mucha diferencia de precio?
- En 1984, un kilo de cocaína en Colombia costaba 250 dólares: vendido en Miami - gramo a gramo- ¡sacabas 50.000 dólares! Yo tenía 17 años y empecé a hacer eso. ¡No quería ver a mi madre pasar más privaciones...!
- Se metió en un negocio peligroso...
- Resultaba muy fácil: iba en grupo con chicas rubias, con anglos,¡y lo colábamos todo por el aeropuerto! El peligro fue otro.
- ¿Cuál?
- Dos años después yo tenía mucho dinero y me creía dios, omnipotente, indestructible. Era fanfarrón, tenía lo que quería, hacía lo que quería: Nueva York, Italia, Barcelona...
- ¿Qué venía a hacer en Barcelona?
- Tenía mis contactos... Y, en un viaje aquí, en 1989, la policía me detuvo. En comisaría había policías americanos e italianos, ¡y me mostraron grabaciones en las que se me veía traficando en Miami! Pillado. Me acusaron de mil cosas y me ofrecieron inmunidad... a cambio de delatar a otros. Yo me negué. Me cayeron 18 años de cárcel, que gracias a mis abogados quedaron en ocho años.
- Dos en Quatre Camins, me decía...
- Sí, y ahí cambié el chip de mi vida.
- ¿Cómo?
- Había allí un preso muy duro, un tío muy malo, al que todos temían. Pero yo le encaraba, claro, y chocábamos continuamente...
- ¿Cómo se llamaba ese tipo?
- No se lo digo. Sigue allí dentro, y... Saldrá en el año 2011... Hoy es mi amigo: un día comenzamos a hablar, y descubrí a un tipo inteligente, inquieto como yo, y vimos que había cosas que podíamos hacer allí dentro...
- ¿Como qué?
- Analizamos por qué estábamos allí. Y descubrimos que no era por querer pasta.
- ¿Ah, no? ¿Y por qué, entonces?
- Cuando yo tenía ya mucho dinero, ¿por qué seguía traficando? ¡Por estar arriba, por sentirme poderoso, respetado, por ser alguien! Se trataba, pues, de sentirse bien. Así que mi amigo y yo, con rotuladores y letra gorda, nos pusimos a estampar camisetas con esta expresión: "¡De puta madre!".
- Ah, por eso dice que ahí empezó todo...
- Sí. Todos los presos querían una camisetas. Y nuestro lema se popularizó allí dentro: "¿Cómo estás, tío?". "¡De puta madre, ja, ja!".
- ¿Cómo saltó a ser marca internacional?
- Los guardianes y policías también nos las pedían. Y algunos de sus hermanos pequeños, sobrinos o hijos empezaron a ponérselas para ir a la discoteca, ¡y todas las miradas eran para ellos! ¡Estaban encantados!
- ¿Por qué las miraban tanto?
- Por los lemas que pintábamos delante y detrás, claro: "De puta madre", "Cocaína", "Manicomio criminal", "Colombia narcotráfico", "Clandestino", "Pablo Escobar", "Gigoló latino", "Fuck the baby sitter"...
- No traduciré eso...
- Vimos que habíamos acertado: ¡los jóvenes quieren ser alguien, ser mirados! Pero son inseguros y, para ganar seguridad, encienden un cigarrillo antes de entrar en la disco, beben, se drogan... ¡Y nuestras camisetas les ayudaban a llamar la atención!
- Pero mediante apologías de la droga...
- ¡Todo lo contrario! Esas camisetas son sucedáneos de la droga: lucirlas les da atractivo a los ojos del grupo, lo que les reporta una seguridad que es un escudo ante las drogas.
- Ojalá sea así.
- Es mi obsesión: que ningún chico repita las mismas estupideces que yo cometí.
- ¿Cuándo salió usted de la carcel?
- De Barcelona me enviaron a una cárcel de Miami, y allí seguí con mis camisetas. Y me carteaba con mi amigo. En 1996 salí, trabajé haciendo de todo, y vine a Barcelona...
- ¿A ver a su amigo?
- Sí, pero no me han dejado verlo, por no ser un familiar. Aquí trabajé de camarero, lavaplatos... Un día andaba muy alicaído por la calle y conocí a un italiano, nos hicimos amigos, fuimos a Eivissa, le conté mi historia, me invitó a su país... y me presentó a un fabricante textil. Hoy los tres somos socios, ¡y ya facturamos 35 millones de euros anuales!
- ¿Sólo con camisetas?
- Y pantalones, zapatos, ropa íntima, material escolar... Pero a mí todo esto de la moda no me interesa, para mí es sólo un vehículo para difundir mi mensaje: "No a la droga", "No a la violencia". También lo escribo.
- ¿Qué hará cuando su amigo salga de la cárcel de Quatre Camins, en el año 2011?
- Le recibiré con una gran fiesta y le diré que todo lo mío es suyo.
Tengo 38 años, de los que he pasado ocho en la cárcel. Nací en Medellín (Colombia), crecí en Miami y ahora vivo en Roma. Soy diseñador de moda y empresario. Estoy casado con Elisa Sabatino (campeona mundial de moto acuática) y esperamos un hijo. ¿Política? Al margen. ¿Dios? Existe, pero lo creas tú: ¡actúa, no esperes sentado!
Ilan Fernández ha estado en las dos convocatorias de la feria de moda Bread & Butter con su ropa. Y liándola: le han visto subido a su stand lanzando camisetas a los visitantes. Tiene una mirada cargada de energía, brazos tatuados y una vida extrema de la que ha sabido aprender. "Si yo salí de la cárcel y reconstruí mi vida, ¡cualquiera puede!", afirma. En Roma va tres veces por semana a una cárcel y colabora con un grupo de presos fabricando camisetas con el lema ´De puta madre, made in jail´, que les ayudará a reinsertarse. Es un hombre cargado de mensajes: "Estoy harto de los quejicas, de los que piden: hice una camiseta con la cara de Jesucristo delante y, detrás, la frase ´No me rompas las pelotas´. Si pides y te quejas, ¡vete a un hospital, y verás que tú tienes que callar!".
VÍCTOR-M. AMELA - 25/01/2006
- Menudo nombrecito, el de su marca...
- Ja, ja: De Puta Madre, sí. Aprendí esa expresión en Barcelona, en la cárcel de Quatre Camins: ¡y ahí acuñé mi marca!
- ¿Qué hacía usted en la cárcel?
- La policía me detuvo... Me tiré dos años en espera de juicio... Yo había traficado mucho con cocaína y... Es una larga historia...
- No tengo prisa.
- De niño vivía con mis padres en Miami. Mi padre, judío colombiano, trabajaba como funcionario político en la embajada de Colombia en Estados Unidos...
- Buena posición social, pues...
- Sí. Hasta que, un día, mi padre apareció muerto. Yo tenía 9 años. Fue algo oscuro, nunca supimos bien de qué murió...
- ¿Qué sospecha usted?
- No sé, crecí con ese misterio... Mi madre y yo nos quedamos sin dinero y nos mudamos a un barrio pobre, con delincuencia...
- ¿Vivió allí su adolescencia?
- Sí. Con viajes a Colombia para pasar las vacaciones con familia de allí. Y me di cuenta de lo cara que se pagaba la cocaína en mi barrio para lo barata que era en Colombia...
- ¿Mucha diferencia de precio?
- En 1984, un kilo de cocaína en Colombia costaba 250 dólares: vendido en Miami - gramo a gramo- ¡sacabas 50.000 dólares! Yo tenía 17 años y empecé a hacer eso. ¡No quería ver a mi madre pasar más privaciones...!
- Se metió en un negocio peligroso...
- Resultaba muy fácil: iba en grupo con chicas rubias, con anglos,¡y lo colábamos todo por el aeropuerto! El peligro fue otro.
- ¿Cuál?
- Dos años después yo tenía mucho dinero y me creía dios, omnipotente, indestructible. Era fanfarrón, tenía lo que quería, hacía lo que quería: Nueva York, Italia, Barcelona...
- ¿Qué venía a hacer en Barcelona?
- Tenía mis contactos... Y, en un viaje aquí, en 1989, la policía me detuvo. En comisaría había policías americanos e italianos, ¡y me mostraron grabaciones en las que se me veía traficando en Miami! Pillado. Me acusaron de mil cosas y me ofrecieron inmunidad... a cambio de delatar a otros. Yo me negué. Me cayeron 18 años de cárcel, que gracias a mis abogados quedaron en ocho años.
- Dos en Quatre Camins, me decía...
- Sí, y ahí cambié el chip de mi vida.
- ¿Cómo?
- Había allí un preso muy duro, un tío muy malo, al que todos temían. Pero yo le encaraba, claro, y chocábamos continuamente...
- ¿Cómo se llamaba ese tipo?
- No se lo digo. Sigue allí dentro, y... Saldrá en el año 2011... Hoy es mi amigo: un día comenzamos a hablar, y descubrí a un tipo inteligente, inquieto como yo, y vimos que había cosas que podíamos hacer allí dentro...
- ¿Como qué?
- Analizamos por qué estábamos allí. Y descubrimos que no era por querer pasta.
- ¿Ah, no? ¿Y por qué, entonces?
- Cuando yo tenía ya mucho dinero, ¿por qué seguía traficando? ¡Por estar arriba, por sentirme poderoso, respetado, por ser alguien! Se trataba, pues, de sentirse bien. Así que mi amigo y yo, con rotuladores y letra gorda, nos pusimos a estampar camisetas con esta expresión: "¡De puta madre!".
- Ah, por eso dice que ahí empezó todo...
- Sí. Todos los presos querían una camisetas. Y nuestro lema se popularizó allí dentro: "¿Cómo estás, tío?". "¡De puta madre, ja, ja!".
- ¿Cómo saltó a ser marca internacional?
- Los guardianes y policías también nos las pedían. Y algunos de sus hermanos pequeños, sobrinos o hijos empezaron a ponérselas para ir a la discoteca, ¡y todas las miradas eran para ellos! ¡Estaban encantados!
- ¿Por qué las miraban tanto?
- Por los lemas que pintábamos delante y detrás, claro: "De puta madre", "Cocaína", "Manicomio criminal", "Colombia narcotráfico", "Clandestino", "Pablo Escobar", "Gigoló latino", "Fuck the baby sitter"...
- No traduciré eso...
- Vimos que habíamos acertado: ¡los jóvenes quieren ser alguien, ser mirados! Pero son inseguros y, para ganar seguridad, encienden un cigarrillo antes de entrar en la disco, beben, se drogan... ¡Y nuestras camisetas les ayudaban a llamar la atención!
- Pero mediante apologías de la droga...
- ¡Todo lo contrario! Esas camisetas son sucedáneos de la droga: lucirlas les da atractivo a los ojos del grupo, lo que les reporta una seguridad que es un escudo ante las drogas.
- Ojalá sea así.
- Es mi obsesión: que ningún chico repita las mismas estupideces que yo cometí.
- ¿Cuándo salió usted de la carcel?
- De Barcelona me enviaron a una cárcel de Miami, y allí seguí con mis camisetas. Y me carteaba con mi amigo. En 1996 salí, trabajé haciendo de todo, y vine a Barcelona...
- ¿A ver a su amigo?
- Sí, pero no me han dejado verlo, por no ser un familiar. Aquí trabajé de camarero, lavaplatos... Un día andaba muy alicaído por la calle y conocí a un italiano, nos hicimos amigos, fuimos a Eivissa, le conté mi historia, me invitó a su país... y me presentó a un fabricante textil. Hoy los tres somos socios, ¡y ya facturamos 35 millones de euros anuales!
- ¿Sólo con camisetas?
- Y pantalones, zapatos, ropa íntima, material escolar... Pero a mí todo esto de la moda no me interesa, para mí es sólo un vehículo para difundir mi mensaje: "No a la droga", "No a la violencia". También lo escribo.
- ¿Qué hará cuando su amigo salga de la cárcel de Quatre Camins, en el año 2011?
- Le recibiré con una gran fiesta y le diré que todo lo mío es suyo.
23 de gener 2006
DESPULLAR-SE...
LLIR ENTRE CARDS
Tambor
Salvador Sostres
El meu personatge preferit de Disney és l'ànec Donald. M'entendreix que sempre miri de fer correctament les coses i que mai no li surtin bé i que aleshores s'enfadi. Ara bé, no sóc com Donald: i és trist, però ho de dir. Voldria ser com ell, però en el fons sóc com Tambor, el conill cursi i marica de Bambi. Tan cursi com ell, tan marica com ell encara que al final de la pel·lícula surti amb una conilleta per dissimular. Voldria ser com l'ànec Donald. Sistema moral consistent, rectitud, voler fer sempre les coses bé, indignació davant dels tramposos, etcètera. Però sóc un trampós conill marica i cursi que dóna pel que dóna. Un conill presumit i presumptuós que enlluerna lectores d'edat i desequilibrats en general. També alguns convergents orfes que no tenen enlloc més on anar a parar, perquè en aquest país, d'escriptors que encara no hagin estat abduïts per l'estupidesa progressista només en quedem dos i la cabra. Per sort, hi ha també els meus amics que em llegeixen per mantenir-me estables els nivells de vanitat i que amb gran tendresa tenen la pietat, ja a aquestes alçades, de dissimular-me la veritat. En fi, que va bé saber-ho: sóc Tambor. I no és que Tambor sigui menyspreable, però esclar, no és un republicà respectable com Donald sinó un conill marica, probablement demòcrata si és que té dret de votar, i el millor amic de Bambi, que és el personatge més idiota que Disney ha posat mai en circulació tot i que casa meva serà sempre la seva pel que li va passar a sa mare. Fa molts anys que vaig marxar a viure sol, 8 o potser 9. De vegades tinc la sensació que he anat molt lluny, que he corregut molt. Però encara sóc això i encara la gran pel·lícula que em defineix és Bambi. El cérvol idiota i el conill presumptuós. La mort de ma mare com a horror de fons.
Tambor
Salvador Sostres
El meu personatge preferit de Disney és l'ànec Donald. M'entendreix que sempre miri de fer correctament les coses i que mai no li surtin bé i que aleshores s'enfadi. Ara bé, no sóc com Donald: i és trist, però ho de dir. Voldria ser com ell, però en el fons sóc com Tambor, el conill cursi i marica de Bambi. Tan cursi com ell, tan marica com ell encara que al final de la pel·lícula surti amb una conilleta per dissimular. Voldria ser com l'ànec Donald. Sistema moral consistent, rectitud, voler fer sempre les coses bé, indignació davant dels tramposos, etcètera. Però sóc un trampós conill marica i cursi que dóna pel que dóna. Un conill presumit i presumptuós que enlluerna lectores d'edat i desequilibrats en general. També alguns convergents orfes que no tenen enlloc més on anar a parar, perquè en aquest país, d'escriptors que encara no hagin estat abduïts per l'estupidesa progressista només en quedem dos i la cabra. Per sort, hi ha també els meus amics que em llegeixen per mantenir-me estables els nivells de vanitat i que amb gran tendresa tenen la pietat, ja a aquestes alçades, de dissimular-me la veritat. En fi, que va bé saber-ho: sóc Tambor. I no és que Tambor sigui menyspreable, però esclar, no és un republicà respectable com Donald sinó un conill marica, probablement demòcrata si és que té dret de votar, i el millor amic de Bambi, que és el personatge més idiota que Disney ha posat mai en circulació tot i que casa meva serà sempre la seva pel que li va passar a sa mare. Fa molts anys que vaig marxar a viure sol, 8 o potser 9. De vegades tinc la sensació que he anat molt lluny, que he corregut molt. Però encara sóc això i encara la gran pel·lícula que em defineix és Bambi. El cérvol idiota i el conill presumptuós. La mort de ma mare com a horror de fons.
18 de gener 2006
Amén...
MICHEL ONFRAY, ATEÓLOGO: AUTOR DE ´TRATADO DE ATEOLOGÍA´"Dios vuelve y amenaza nuestras libertades"
Tengo 47 años. Nací en París: hoy la Francia republicana que trajo la democracia a Occidente está amenazada por integrismos monoteístas. Fui educado católico, pero tuve la satisfacción de ver dudar a mi padre creyente y de ayudarle a morir como un hombre libre de la neurosis de Dios. La humanidad progresa en la medida en que se libera de Dios.
LLUÍS AMIGUET - 17/01/2006- Dios vuelve y los ateos debemos combatirlo con la razón. - ¡Por Dios! No me asuste... - Vivíamos dos décadas de ateísmo tranquilo en Occidente, pero cayó el Muro y la política, culpabilizada por el fracaso de un comunismo que era una religión de Estado, abdicó de su papel de motor del progreso fundado en la razón colectiva y se limitó a la gestión de lo inmediato. Ese espacio lo reocupan ahora las religiones. - ¿Cómo cree usted que regresa Dios? - La historia de la humanidad es de la conquista, con sangre, sudor y lágrimas, de un espacio de libertad, raciocinio y progreso arrancado a Dios y a quienes lo administran. Hoy ese precario espacio está amenazado por el regreso de Dios en todos los frentes: EE. UU. renueva las cruzadas frente a un islamismo simétricamente demencial... - Temo que ésa no es la única guerra santa. - Sufrimos una gran reacción monoteísta en el planeta: no sólo el Irán de los ayatolás, que hoy ya es una amenaza atómica, sino en nuestro propio patio trasero, en nuestros barrios, donde prolifera un integrismo islámico que, también en nombre de ese Dios, amenaza nuestro Estado laico y nuestras libertades. - ¿Puede ser usted más específico? - Los políticos están vendiendo ese espacio precioso de razón y progreso a cambio de poder. Sarkozy promete a los musulmanes subvenciones por sus votos. Repartirá el presupuesto de la República, fundada sobre los principios laicos de la Revolución, para financiar mezquitas y catecismos. - No veo cómo puede llegar a eso. - Por mandar. A cambio de su victoria, Sarkozy recortará nuestra libertad para contentar a los líderes religiosos: feminismo, derechos gays, aborto, eutanasia o la libertad de investigar se renegociarán con la connivencia de los islamistas y la ofensiva de la Iglesia oficial, que se dispone a sumarse a la fiesta. - ¿Acaso no puede haber una fe razonable? - Es un oxímoron. Fe y razón son enemigas por naturaleza. La ciencia sólo avanza en ese espacio que la razón humana ha ido arrebatando a la neurosis de la religión. Por eso es urgente deconstruir a Dios como hicieron Freud, Marx, Feuerbach, Sartre o Camus. - ¿Quiere empezar aquí y ahora? - Dios es la proyección neurótica de la frustración ante nuestros límites: nosotros somos mortales, él, inmortal; nosotros, finitos, él, infinito; nosotros, imperfectos, él, perfecto... Sus sacerdotes administran esa neurosis pueril en provecho de la casta dominante. - Eso ya lo dijo Freud. - Hay que recordarlo. Y comprobar que las Escrituras no resisten la lectura racional. Los ateos amamos la vida y aceptamos su final frente a las imposturas de mulás, curas y rabinos. Como Sartre o Camus, debemos volver a colocar a Dios en el debate público.- Religión viene de religare (reunir). - Las religiones del libro han teñido nuestra historia de violencia y muerte. El exterminio y la subordinación de los no creyentes ha sido un mandato cumplido con igual entusiasmo por cristianos, judíos y mahometanos. Juzgue usted mismo esa historia y verá que Dios nos ha traído más muerte que vida. - ¡Jesús es amor! Los Evangelios... - En los Evangelios hay cuarenta citas antisemitas en Marcos, ochenta en Mateo y treinta en Juan. En los Hechos de los Apóstoles hay 140. Su dulce Jesús afirma que los judíos tienen "al diablo por padre" (Juan VII; 44). ¿Por qué? Las Escrituras las redactan durante siglos múltiples escribas para servir a intereses políticos coyunturales. Por eso, con profusión de citas de cualquier libro sagrado se puede defender por igual el amor o la guerra; cualquier cosa y su contraria. - Ateos ilustres: Stalin, Hitler, Pol Pot... - La inquisición en 1924 prohibió en su índice la Enciclopedia Larousse, pero no el Mein Kampf:Stalin, como tantos tiranos, implantó una religión de Estado donde él era Dios. Juzgue la historia: el mundo es libre en la medida en que hemos confinado la sinrazón de Dios en el ámbito de lo privado. - ¿Acaso en Occidente no sigue ahí? - Dios no ha muerto, porque nadie puede matar a Dios, que como el unicornio o las sirenas no morirá porque no existe. Pero su sombra milenaria, la episteme teísta, impregna nuestras leyes y nuestra visión del mundo. Mientras con la razón combatimos esa sombra irracional, debemos defender, ¡por supuesto!, la libertad de culto en el corazón y la casa de cada uno o en su templo, pero no concibo que tengamos que subvencionar la religión privada con dinero público. - Tal vez subvencionamos cosas peores. - Existe un laicismo abierto que subvenciona todas las religiones, pero así ¿por qué no subvencionar la astrología y los horóscopos? - La religión fue progreso moral. - ¿De verdad? Dios, Alá o Yahvé bendijeron la esclavitud. Y la esclavitud bajo el Papa era peor que la del derecho romano, que, al menos, no la declaraba grata a los ojos de Dios. El judaísmo, los musulmanes o los cristianos practicaron la esclavitud. Además, Dios nos obligó a odiar nuestro cuerpo impuro y a rechazar el mundo en nombre del alma y de un más allá que consolida a los poderosos en sus poltronas del más acá. - Todos somos iguales a los ojos de Dios. - A los ojos de Dios... ¡Pero no de los hombres y sus leyes! En nombre de Dios debías soportar durante siglos ser esclavo o mujer, considerada inferior; ocultarte si eras homosexual, y si osabas pensar, mentir para no ser quemado por los amorosos creyentes. - El cristianismo también fue liberador. - Cuando surge la teología de la liberación u otros intentos feministas o progresistas, el monoteísmo de Estado siempre logra aplastarlos.
Tengo 47 años. Nací en París: hoy la Francia republicana que trajo la democracia a Occidente está amenazada por integrismos monoteístas. Fui educado católico, pero tuve la satisfacción de ver dudar a mi padre creyente y de ayudarle a morir como un hombre libre de la neurosis de Dios. La humanidad progresa en la medida en que se libera de Dios.
LLUÍS AMIGUET - 17/01/2006- Dios vuelve y los ateos debemos combatirlo con la razón. - ¡Por Dios! No me asuste... - Vivíamos dos décadas de ateísmo tranquilo en Occidente, pero cayó el Muro y la política, culpabilizada por el fracaso de un comunismo que era una religión de Estado, abdicó de su papel de motor del progreso fundado en la razón colectiva y se limitó a la gestión de lo inmediato. Ese espacio lo reocupan ahora las religiones. - ¿Cómo cree usted que regresa Dios? - La historia de la humanidad es de la conquista, con sangre, sudor y lágrimas, de un espacio de libertad, raciocinio y progreso arrancado a Dios y a quienes lo administran. Hoy ese precario espacio está amenazado por el regreso de Dios en todos los frentes: EE. UU. renueva las cruzadas frente a un islamismo simétricamente demencial... - Temo que ésa no es la única guerra santa. - Sufrimos una gran reacción monoteísta en el planeta: no sólo el Irán de los ayatolás, que hoy ya es una amenaza atómica, sino en nuestro propio patio trasero, en nuestros barrios, donde prolifera un integrismo islámico que, también en nombre de ese Dios, amenaza nuestro Estado laico y nuestras libertades. - ¿Puede ser usted más específico? - Los políticos están vendiendo ese espacio precioso de razón y progreso a cambio de poder. Sarkozy promete a los musulmanes subvenciones por sus votos. Repartirá el presupuesto de la República, fundada sobre los principios laicos de la Revolución, para financiar mezquitas y catecismos. - No veo cómo puede llegar a eso. - Por mandar. A cambio de su victoria, Sarkozy recortará nuestra libertad para contentar a los líderes religiosos: feminismo, derechos gays, aborto, eutanasia o la libertad de investigar se renegociarán con la connivencia de los islamistas y la ofensiva de la Iglesia oficial, que se dispone a sumarse a la fiesta. - ¿Acaso no puede haber una fe razonable? - Es un oxímoron. Fe y razón son enemigas por naturaleza. La ciencia sólo avanza en ese espacio que la razón humana ha ido arrebatando a la neurosis de la religión. Por eso es urgente deconstruir a Dios como hicieron Freud, Marx, Feuerbach, Sartre o Camus. - ¿Quiere empezar aquí y ahora? - Dios es la proyección neurótica de la frustración ante nuestros límites: nosotros somos mortales, él, inmortal; nosotros, finitos, él, infinito; nosotros, imperfectos, él, perfecto... Sus sacerdotes administran esa neurosis pueril en provecho de la casta dominante. - Eso ya lo dijo Freud. - Hay que recordarlo. Y comprobar que las Escrituras no resisten la lectura racional. Los ateos amamos la vida y aceptamos su final frente a las imposturas de mulás, curas y rabinos. Como Sartre o Camus, debemos volver a colocar a Dios en el debate público.- Religión viene de religare (reunir). - Las religiones del libro han teñido nuestra historia de violencia y muerte. El exterminio y la subordinación de los no creyentes ha sido un mandato cumplido con igual entusiasmo por cristianos, judíos y mahometanos. Juzgue usted mismo esa historia y verá que Dios nos ha traído más muerte que vida. - ¡Jesús es amor! Los Evangelios... - En los Evangelios hay cuarenta citas antisemitas en Marcos, ochenta en Mateo y treinta en Juan. En los Hechos de los Apóstoles hay 140. Su dulce Jesús afirma que los judíos tienen "al diablo por padre" (Juan VII; 44). ¿Por qué? Las Escrituras las redactan durante siglos múltiples escribas para servir a intereses políticos coyunturales. Por eso, con profusión de citas de cualquier libro sagrado se puede defender por igual el amor o la guerra; cualquier cosa y su contraria. - Ateos ilustres: Stalin, Hitler, Pol Pot... - La inquisición en 1924 prohibió en su índice la Enciclopedia Larousse, pero no el Mein Kampf:Stalin, como tantos tiranos, implantó una religión de Estado donde él era Dios. Juzgue la historia: el mundo es libre en la medida en que hemos confinado la sinrazón de Dios en el ámbito de lo privado. - ¿Acaso en Occidente no sigue ahí? - Dios no ha muerto, porque nadie puede matar a Dios, que como el unicornio o las sirenas no morirá porque no existe. Pero su sombra milenaria, la episteme teísta, impregna nuestras leyes y nuestra visión del mundo. Mientras con la razón combatimos esa sombra irracional, debemos defender, ¡por supuesto!, la libertad de culto en el corazón y la casa de cada uno o en su templo, pero no concibo que tengamos que subvencionar la religión privada con dinero público. - Tal vez subvencionamos cosas peores. - Existe un laicismo abierto que subvenciona todas las religiones, pero así ¿por qué no subvencionar la astrología y los horóscopos? - La religión fue progreso moral. - ¿De verdad? Dios, Alá o Yahvé bendijeron la esclavitud. Y la esclavitud bajo el Papa era peor que la del derecho romano, que, al menos, no la declaraba grata a los ojos de Dios. El judaísmo, los musulmanes o los cristianos practicaron la esclavitud. Además, Dios nos obligó a odiar nuestro cuerpo impuro y a rechazar el mundo en nombre del alma y de un más allá que consolida a los poderosos en sus poltronas del más acá. - Todos somos iguales a los ojos de Dios. - A los ojos de Dios... ¡Pero no de los hombres y sus leyes! En nombre de Dios debías soportar durante siglos ser esclavo o mujer, considerada inferior; ocultarte si eras homosexual, y si osabas pensar, mentir para no ser quemado por los amorosos creyentes. - El cristianismo también fue liberador. - Cuando surge la teología de la liberación u otros intentos feministas o progresistas, el monoteísmo de Estado siempre logra aplastarlos.
17 de gener 2006
Don David des de Xile...
Manual del bon colpista
Passa-ho!
Iu Forn
Patim una pandèmia de militars d'una molt alta graduació (possiblement absenta) als que no els agrada l'Estatut. O sigui que com que estan enfadadets es dediquen a amenaçar-nos de treure els tancs al carrer. Bé, doncs, o els treuen d'una vegada o callen (també d'una vegada). I si al final creuen que han de fer el que històricament han fet en aquests casos, permetin-me uns consells d'amic:
Si entren a BCN per la Diagonal, deixin els tancs i agafin el tramvia, que estem parlant d'una ciutat sostenible.
Un cop a la Diagonal veuran que a mà dreta hi ha la seu de La Caixa, ja saben, aquests de l'opa que vol matar de gana Ej-paña. És evident que mereix ser assaltada. Però molt de compte!!! Si en un despatx es troben una noia alta i rossa, deixin-la estar. Podria ser una filla del rei que treballa a l'empresa.
Si en ple saqueig de la ciutat decideixen tornar a endur-se papers, millor que esperin que retornin els que ara estan venint de Salamanca. Si se'ls emporten junts, aprofitaran el transport i estalviaran uns calerons, que sempre van bé.
Recordin que l'ordenança de civisme de BCN prohibeix la pràctica de la prostitució en segons quins supòsits. Per tant, millor que vinguin sense les seves mares.
Avís important: ¿saben el Financial Times, aquest diari que dimarts afirmava que l'article 8 de la Constitució té "imperfeccions", que demanar ser una nació és un anhel democràtic i que l'actitud del PP en el cas Mena "pot representar una amenaça més gran a la unitat d'Ej-paña que les ambicions autonomistes de Catalunya"? Doncs aquest diari no és català. Per bombardejar-lo haurien de trucar a informació de la Gran Bretanya i demanar-los l'adreça a ells.
Ah, i una cosa molt important que em deixava: sobretot facin cas del senyor Tribunal Suprem i només arribar apuntin-se a ballar sevillanes, no fos cas que acabessin aprenent català.
Passa-ho!
Iu Forn
Patim una pandèmia de militars d'una molt alta graduació (possiblement absenta) als que no els agrada l'Estatut. O sigui que com que estan enfadadets es dediquen a amenaçar-nos de treure els tancs al carrer. Bé, doncs, o els treuen d'una vegada o callen (també d'una vegada). I si al final creuen que han de fer el que històricament han fet en aquests casos, permetin-me uns consells d'amic:
Si entren a BCN per la Diagonal, deixin els tancs i agafin el tramvia, que estem parlant d'una ciutat sostenible.
Un cop a la Diagonal veuran que a mà dreta hi ha la seu de La Caixa, ja saben, aquests de l'opa que vol matar de gana Ej-paña. És evident que mereix ser assaltada. Però molt de compte!!! Si en un despatx es troben una noia alta i rossa, deixin-la estar. Podria ser una filla del rei que treballa a l'empresa.
Si en ple saqueig de la ciutat decideixen tornar a endur-se papers, millor que esperin que retornin els que ara estan venint de Salamanca. Si se'ls emporten junts, aprofitaran el transport i estalviaran uns calerons, que sempre van bé.
Recordin que l'ordenança de civisme de BCN prohibeix la pràctica de la prostitució en segons quins supòsits. Per tant, millor que vinguin sense les seves mares.
Avís important: ¿saben el Financial Times, aquest diari que dimarts afirmava que l'article 8 de la Constitució té "imperfeccions", que demanar ser una nació és un anhel democràtic i que l'actitud del PP en el cas Mena "pot representar una amenaça més gran a la unitat d'Ej-paña que les ambicions autonomistes de Catalunya"? Doncs aquest diari no és català. Per bombardejar-lo haurien de trucar a informació de la Gran Bretanya i demanar-los l'adreça a ells.
Ah, i una cosa molt important que em deixava: sobretot facin cas del senyor Tribunal Suprem i només arribar apuntin-se a ballar sevillanes, no fos cas que acabessin aprenent català.
11 de gener 2006
PISTES...
EDUARDO PUNSET, DIVULGADOR DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO
"A más jefes, menos felicidad"
Tengo 69 años y nací en Barcelona, donde vivo. Soy abogado, economista, ex político... y un curioso especializado en la comprensión pública de la ciencia. Estoy casado y tengo tres hijas y cuatro nietas. ¿Ideas políticas? ¡El método científico! ¿Dios? Si existe, se manifiesta poco, dice Daniel Dennet... Publico 'El viaje a la felicidad' (Destino)
VÍCTOR-M. AMELA - 07/01/2006
Le pregunto a Punset si los animales son felices, y parece que ya dispone de alguna pista: "Sabíamos que los pájaros cantan para marcar territorios y aparearse... pero David Rothenberg ha visto que muchos pájaros cantan más y mejor de lo evolutivamente necesario para cubrir esas funciones. Por tanto... ¡lo hacen por placer, porque eso les hace felices! He vivido con Eduardo Punset dos horas absortas, sin pensar en nada más que en lo que me cuenta: he sido feliz. Luego he vuelto a serlo al transcribir la charla, puliéndola para que sea lo más inteligible posible... Le agradezco su valioso trabajo ( "Yo sólo recojo los consensos científicos y los cuento", dice), su programa de televisión, sus libros, su ávida curiosidad y sus ganas de compartirla. Eduardo, gracias por tu bulimia de saber
- Salud, dinero y amor, ¿son la clave de la felicidad?
- ¡No! No son factores decisivos.
- ¿Quizá el sexo...?
- El sexo es como la música: placeres. ¡Bienvenidos sean! Pero tampoco contienen la clave de la felicidad...
- A ver... Usted, ¿es feliz?
- ¡Yo veo difícil ser más feliz!
- ¡Hombre, pues explíqueme la clave...!
- Hay dos claves básicas: luego se las doy.
- Pistas, pistas: ¿es una cuestión genética?
- Puedes portar el gen de la depresión, ¡pero no se expresará si tu entorno es amable!
- ¿Le leo lo que varios entrevistados me han dicho sobre la felicidad, a ver si voy bien...?
- Y yo le diré lo que dice hoy la ciencia.
- Jollien, paralítico cerebral, me citó a Ramon Llull: "Nosotros, que tenemos la certeza de ser, ¡alegrémonos!"
- ¡Sí! "¡Existo, luego pienso!" Es lo que la ciencia dice hoy, contra Descartes. Es decir: porque hay cerebro, podemos ser felices.
- "La felicidad es una decisión", me dijo el lama budista Songyal Rimpoché.
- Pero una decisión emocional: ¡sin emoción, no hay proyecto, no hay decisión!
- Pero... "somos títeres del inconsciente", me dijo el psicoanalista Murray Stein.
- En un 90%, ¡aunque cueste admitirlo!
- "Si todos fuésemos felices, se detendría la historia", me dijo el escritor Will Ferguson.
- Sí: la diversidad es la música de la vida. Cada cerebro es distinto, y eso favorece la supervivencia como especie. Todos iguales sería igual a ¡todos muertos!
- "La felicidad pasa por no esperarla", me dijo el filósofo André Comte-Sponville.
- La espera como ansiedad... te paraliza. Ante un peligro inminente, el miedo detiene todas tus funciones vitales para concentrarlas en una sola: salvarte.
- El miedo nos salva la vida, vaya.
- Sí, pero el problema es que nuestro cerebro es capaz de imaginar peligros..., ¡y que sólo con imaginarlos desencadena unos efectos idénticos a los peligros reales!
- ¡Qué arma de doble filo, este cerebro...!
- Sí... Esa capacidad de imaginar, de anticipar los pensamientos del prójimo, nos apartó de las bestias.
- "Vence tus miedos... y vivirás", me dijo el psicoterapeuta Antoine Filissiadis.
- ¡Aprende a gestionarlos, mejor! Si yo mandase, dedicaría los tres primeros años de la educación primaria a enseñar a los niños cómo gestionar sus emociones. ¡Es algo primordial! Sólo así podrás ser dueño de ti.
- ¿Y cómo enseñaría esto?
- Les ayudaría a identificar sus miedos, repugnancias, ira, felicidad... Les enseñaría que esas emociones nos hacen humanos, y les enseñaría el placer de la búsqueda, y les enseñaría empatía: ponerse en la piel del otro...
- ¿Qué más?
- La importancia del detalle: "¡Que el bosque no os tape el árbol!" Ah, y que los rituales son útiles, nos ayudan a vivir.
- ¡Que los políticos le oigan!
- La política y la empresa deberían mirar ya a los hallazgos de la ciencia, ¡a los hallazgos del gran neurólogo Robert Sapolsky!
- ¿Qué ha descubierto este Sapolsky?
- Que la felicidad es un gradiente social: cuanto más sometido estás a decisiones ajenas en una escala jerárquica laboral o social, ¡mayor estrés, mayor infelicidad padeces!
- Entre dos altos ejecutivos riquísimos, ¿será más feliz el que mande sobre el otro?
- ¡Exacto! Y cuantas más personas decidan por encima de ti... ¡más estrés, peor salud y menos años vivirás tú! Y esto nos afecta a todos, seamos pobres, de clase media o ricos.
- Pues aquí sí tenemos un problema...
- Sí: a más jefes, subjefes, supervisores, instancias y ventanillas..., ¡menos felicidad!
- Por eso muchos taxistas me dicen: "¡Yo soy mi propio jefe!", ufanos de su estatus...
- ¡Con razón! Seligman lo constató con el experimento de las cinco ratitas: sometidas a aleatorias descargas eléctricas, sólo una disponía de una palanquita para desactivar las descargas de las cinco, ¡y fue esa ratita la que más tiempo vivió de las cinco!
- O sea: para ser feliz..., ¡la palanquita!
- En suma: ser el dueño de tus decisiones y verificar sus consecuencias es una clave básica de la felicidad. ¡Y por eso yo soy feliz!
- ¡Ajá! Pero me hablaba usted de que tenía dos claves de la felicidad: ¿cuál es la otra?
- Que lo que hagas absorba tus cinco sentidos, y que eso que haces desarrolle tus inclinaciones innatas. A mí me pasa eso: ¿entiende ahora por qué yo no puedo ser más feliz?
- ¿Y si uno no sabe qué hacer consigo?
- Ah, por eso desde niños deberíamos disciplinar la concentración, el esfuerzo: la disciplina te ayuda a buscar lo que te gusta, a exigírtelo..., a buscarte tu propia felicidad.
- "Si te comparas, ¡has perdido!", me dijo la cineasta y escritora Doris Dörrie.
- Ja, ja... Esto explica bien por qué las sociedades cuya curva de riqueza crece..., no ven crecer paralelamente su curva de felicidad: ¡nos comparamos cada uno con nuestro vecino, y por eso esta curva permanece estable!
- Siempre estamos pendientes del otro...
- Aquí hay un dato interesante: los cantones suizos que tienen políticas más transparentes, ¡son más felices que los otros! O sea, ¡confiar en el prójimo genera felicidad!
- Ahí queda mucho terreno por avanzar...
- Y es urgente, porque hoy se sabe que el estrés que provoca un poder injusto... ¡se transmite a la descendencia del oprimido!
- ¡Es como una maldición! ¿Se atrevería a formular su propia definición de felicidad?
- Felicidad es la ausencia de miedo.
- ¡Y quizá el mayor miedo sea a la felicidad!
- ¡Seguro! La esquivamos, la posponemos para otro día... Para el más allá...¡Qué locos!
"A más jefes, menos felicidad"
Tengo 69 años y nací en Barcelona, donde vivo. Soy abogado, economista, ex político... y un curioso especializado en la comprensión pública de la ciencia. Estoy casado y tengo tres hijas y cuatro nietas. ¿Ideas políticas? ¡El método científico! ¿Dios? Si existe, se manifiesta poco, dice Daniel Dennet... Publico 'El viaje a la felicidad' (Destino)
VÍCTOR-M. AMELA - 07/01/2006
Le pregunto a Punset si los animales son felices, y parece que ya dispone de alguna pista: "Sabíamos que los pájaros cantan para marcar territorios y aparearse... pero David Rothenberg ha visto que muchos pájaros cantan más y mejor de lo evolutivamente necesario para cubrir esas funciones. Por tanto... ¡lo hacen por placer, porque eso les hace felices! He vivido con Eduardo Punset dos horas absortas, sin pensar en nada más que en lo que me cuenta: he sido feliz. Luego he vuelto a serlo al transcribir la charla, puliéndola para que sea lo más inteligible posible... Le agradezco su valioso trabajo ( "Yo sólo recojo los consensos científicos y los cuento", dice), su programa de televisión, sus libros, su ávida curiosidad y sus ganas de compartirla. Eduardo, gracias por tu bulimia de saber
- Salud, dinero y amor, ¿son la clave de la felicidad?
- ¡No! No son factores decisivos.
- ¿Quizá el sexo...?
- El sexo es como la música: placeres. ¡Bienvenidos sean! Pero tampoco contienen la clave de la felicidad...
- A ver... Usted, ¿es feliz?
- ¡Yo veo difícil ser más feliz!
- ¡Hombre, pues explíqueme la clave...!
- Hay dos claves básicas: luego se las doy.
- Pistas, pistas: ¿es una cuestión genética?
- Puedes portar el gen de la depresión, ¡pero no se expresará si tu entorno es amable!
- ¿Le leo lo que varios entrevistados me han dicho sobre la felicidad, a ver si voy bien...?
- Y yo le diré lo que dice hoy la ciencia.
- Jollien, paralítico cerebral, me citó a Ramon Llull: "Nosotros, que tenemos la certeza de ser, ¡alegrémonos!"
- ¡Sí! "¡Existo, luego pienso!" Es lo que la ciencia dice hoy, contra Descartes. Es decir: porque hay cerebro, podemos ser felices.
- "La felicidad es una decisión", me dijo el lama budista Songyal Rimpoché.
- Pero una decisión emocional: ¡sin emoción, no hay proyecto, no hay decisión!
- Pero... "somos títeres del inconsciente", me dijo el psicoanalista Murray Stein.
- En un 90%, ¡aunque cueste admitirlo!
- "Si todos fuésemos felices, se detendría la historia", me dijo el escritor Will Ferguson.
- Sí: la diversidad es la música de la vida. Cada cerebro es distinto, y eso favorece la supervivencia como especie. Todos iguales sería igual a ¡todos muertos!
- "La felicidad pasa por no esperarla", me dijo el filósofo André Comte-Sponville.
- La espera como ansiedad... te paraliza. Ante un peligro inminente, el miedo detiene todas tus funciones vitales para concentrarlas en una sola: salvarte.
- El miedo nos salva la vida, vaya.
- Sí, pero el problema es que nuestro cerebro es capaz de imaginar peligros..., ¡y que sólo con imaginarlos desencadena unos efectos idénticos a los peligros reales!
- ¡Qué arma de doble filo, este cerebro...!
- Sí... Esa capacidad de imaginar, de anticipar los pensamientos del prójimo, nos apartó de las bestias.
- "Vence tus miedos... y vivirás", me dijo el psicoterapeuta Antoine Filissiadis.
- ¡Aprende a gestionarlos, mejor! Si yo mandase, dedicaría los tres primeros años de la educación primaria a enseñar a los niños cómo gestionar sus emociones. ¡Es algo primordial! Sólo así podrás ser dueño de ti.
- ¿Y cómo enseñaría esto?
- Les ayudaría a identificar sus miedos, repugnancias, ira, felicidad... Les enseñaría que esas emociones nos hacen humanos, y les enseñaría el placer de la búsqueda, y les enseñaría empatía: ponerse en la piel del otro...
- ¿Qué más?
- La importancia del detalle: "¡Que el bosque no os tape el árbol!" Ah, y que los rituales son útiles, nos ayudan a vivir.
- ¡Que los políticos le oigan!
- La política y la empresa deberían mirar ya a los hallazgos de la ciencia, ¡a los hallazgos del gran neurólogo Robert Sapolsky!
- ¿Qué ha descubierto este Sapolsky?
- Que la felicidad es un gradiente social: cuanto más sometido estás a decisiones ajenas en una escala jerárquica laboral o social, ¡mayor estrés, mayor infelicidad padeces!
- Entre dos altos ejecutivos riquísimos, ¿será más feliz el que mande sobre el otro?
- ¡Exacto! Y cuantas más personas decidan por encima de ti... ¡más estrés, peor salud y menos años vivirás tú! Y esto nos afecta a todos, seamos pobres, de clase media o ricos.
- Pues aquí sí tenemos un problema...
- Sí: a más jefes, subjefes, supervisores, instancias y ventanillas..., ¡menos felicidad!
- Por eso muchos taxistas me dicen: "¡Yo soy mi propio jefe!", ufanos de su estatus...
- ¡Con razón! Seligman lo constató con el experimento de las cinco ratitas: sometidas a aleatorias descargas eléctricas, sólo una disponía de una palanquita para desactivar las descargas de las cinco, ¡y fue esa ratita la que más tiempo vivió de las cinco!
- O sea: para ser feliz..., ¡la palanquita!
- En suma: ser el dueño de tus decisiones y verificar sus consecuencias es una clave básica de la felicidad. ¡Y por eso yo soy feliz!
- ¡Ajá! Pero me hablaba usted de que tenía dos claves de la felicidad: ¿cuál es la otra?
- Que lo que hagas absorba tus cinco sentidos, y que eso que haces desarrolle tus inclinaciones innatas. A mí me pasa eso: ¿entiende ahora por qué yo no puedo ser más feliz?
- ¿Y si uno no sabe qué hacer consigo?
- Ah, por eso desde niños deberíamos disciplinar la concentración, el esfuerzo: la disciplina te ayuda a buscar lo que te gusta, a exigírtelo..., a buscarte tu propia felicidad.
- "Si te comparas, ¡has perdido!", me dijo la cineasta y escritora Doris Dörrie.
- Ja, ja... Esto explica bien por qué las sociedades cuya curva de riqueza crece..., no ven crecer paralelamente su curva de felicidad: ¡nos comparamos cada uno con nuestro vecino, y por eso esta curva permanece estable!
- Siempre estamos pendientes del otro...
- Aquí hay un dato interesante: los cantones suizos que tienen políticas más transparentes, ¡son más felices que los otros! O sea, ¡confiar en el prójimo genera felicidad!
- Ahí queda mucho terreno por avanzar...
- Y es urgente, porque hoy se sabe que el estrés que provoca un poder injusto... ¡se transmite a la descendencia del oprimido!
- ¡Es como una maldición! ¿Se atrevería a formular su propia definición de felicidad?
- Felicidad es la ausencia de miedo.
- ¡Y quizá el mayor miedo sea a la felicidad!
- ¡Seguro! La esquivamos, la posponemos para otro día... Para el más allá...¡Qué locos!
06 de gener 2006
Subscriure's a:
Missatges (Atom)

